
Hoy, día 2 de Julio, ya hace tres días que estos ojos carecen de tu imagen, o que estas manos ya no están apoyadas en tus hombros. Mis brazos no tienen a quien rodear por el cuello y echan de menos el tuyo. Realmente, quien mas te echa de menos soy yo, la única que se desvela en esas noches que te dedica mi cabeza, la única que por mas que intenta hacerse un hueco en tu vida, no lo consigue, y que se conformaría con entrar en tus pensamientos durante 30 segundos. Pero para qué contar los días, si podrían pasar meses y meses sin volver a ver tu rostro. Tan solo llevo tres días sin ti, y me estoy volviendo loca entre estas cuatro paredes. No eres mio, ya lo sé, y una parte de mi dice que nada de esto merece la pena, a lo que yo respondo que nadie tiene ni puta idea de la impotencia que se siente, al no poder hacer nada por ocupar el lugar que tu ocupas en mi día a día. Que te puedo hablar de mil sollozos a las tantas, de días que son noches, y noches que no paran de estar en penumbra. Y te puedo escribir una biblioteca entera de lo que siento cuando te veo, pero creo que las mariposas ya hacen ese trabajo por mi. Dicen que la vida pende de un hilo, que es el que nos sostiene en cada uno de los momentos en los que nos hundimos. Y ahora dime, dime por que cojones mi vida pende de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario